jueves 27 de octubre de 2011

Cuerdas...


Va plañendo tu encordado,
como arpa celestial,
que en tu Voz de santo grial
mis amores ha amarrado,
pues tu cielo almidonado
ya no admite nubarrones,
solo un idilio de canciones
de recuerdos anegadas,
destruyendo aquella nada
que alimentó mil tensiones...

en tus versos clavijeros
las canciones fui colgando,
mientras fui desafinando
los mil años pasajeros,
sumergiendo en el destierro
amores, pena y dolor,
solo oyendo tu sabor
tan salvaje y desatado,
como un ángel bienamado
afinado en su fulgor...

de tu sonrisa tronadora
voy robando la alegría
que regalas día a día
en tu ansia seductora;
eres tú dulce pastora
de un rebaño musical,
fiel cantora matinal
de las más dulces epopeyas,
pues en tu sonrisa tan bella
sonreiría al llegar mi final...

(...)